La Gala de la Vela Gallega proclamó a Nicolás Rodríguez y Patricia Suárez como los mejores regatistas de 2019 en clases olímpicas

Clubes de toda Galicia, desde A Coruña a Baiona pasando por el interior (Club Náutico de Castrelo de Miño), regatistas de todas las rías, campeones del mundo, de Europa, futuros olímpicos… la de ayer fue su noche.

La Gala de la Vela Gallega 2020, patrocinada en esta oportunidad por el Concello de Vigo, cumplió este sábado con el objetivo marcado, reunir a sus elegidos, disfrutar de setenta minutos de aplausos como antes de la pandemia, pero en esta oportunidad con distancia interpersonal en las gradas del Pabellón Central de As Travesas, mascarillas y sin entregas directas de premio. Daba igual. No fueron todos los que son, porque hubo lógicas ausencias -la climatología no ayudó y había varias competiciones en las costas gallegas, algunas de ellas en la propia Ría de Vigo con los J70 y J80-, pero eran todos los que estuvieron. Y fueron muchos.

Acudieron al Central tres de los cuatro grandes protagonistas de la vela ligera gallega del futuro, los 420 Martín Wizner, del Real Club Náutico de Vigo y que ya ha acabado su etapa en ese barco, y Jacobo García y Toni Ripoll, nuevos campeones de España hace escasas fechas con la grímpola del Real Club Náutico de Sanxenxo. Estos, como mención especial por su trayectoria en 2019 y su plata europea júnior. Aquel porque lo ha ganado todo. Su tripulante, Pedro Ameneiro, se encuentra en Baleares por estudios, y ha sido otro de los cuatro mosqueteros de una generación pulida también por Bruno Gago, director técnico del Centro Galego de Vela, y por Andrés Álvarez, su entrenador con Galicia. También ellos tuvieron premio. Bruno, arousano, recibió uno de los galardones sorpresa de la noche por su trayectoria en el cargo; el buenense, por guiar en cada campeonato a estas perlas.

“Empecé a sospechar algo cuando vi a mi familia en la grada”, confesaba Bruno Gago tras recibir el galardón sorpresa, último de la gala, con los miembros de la junta directiva de la RFGV, y su presidente a la cabeza, en el escenario aplaudiendo a su DT. Gago agradeció el “trabajo y esfuerzo de los regatistas” y conminó a los jóvenes valores a “seguir por ese camino”.

En la grada, un ex alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, padre del director técnico, y en las sillas de autoridades, el alcalde de Vigo, Abel Caballero. El regidor entregó varios premios, entre ellos dos muy significados a los mejores regatistas en las clases olímpicas: el 470 Nicolás Rodríguez (recogió su hermano Óscar) y la 49er FX Patricia Suárez, ambos del Real Club Náutico de Vigo. Pero Caballero también participó en la entrega de otro, a los mejores regatistas autonómicos de Snipe, Marcos Míguez y José Ramón Pardo (RCN Coruña). Acudió Míguez en representación de ambos. El Snipe fue aplaudido en Vigo, justo donde comenzó en la Europa continental en los años 30, justo el año del sexagésimo aniversario del subcampeonato de Europa de Cholo Armada y Julio Ribó (RCN Vigo) en la clase, un éxito espectacular para aquella época en aguas de Landskrona (Suecia). Al fin y al cabo, la primera flota de Snipe en españa se constituyó en el Real Club Náutico de Vigo.

Caballero, en su intervención como regidor de la ciudad anfitriona, felicitó al presidente de la Gallega, Manuel Villaverde, por los éxitos internacionales de la flota autonómica e incidió en la “fuerza inexplicable que es enfrentarse al mar y al viento”, además de definir la Federación Gallega como “una gran organización”. El alcalde dijo que “es extraordinario triunfar y recibir medallas, pero lo que más me gusta es ver la ría llena con cien o doscientos barcos de niños. La conjunción de elite y deporte de base marcan de forma notable”.

La gala, conducida por Terio Carrera, tuvo un histórico coliseo como sede. As Travesas ha vivido conciertos, citas deportivas de alto nivel, Campeonatos del mundo, Europeos, un Preolímpico de baloncesto femenino… pero nunca en 52 años de historia había podido presumir de un deporte olímpico como la vela. Hasta anoche. Manuel Villaverde, presidente federativo, explicó que el tiempo dictó sentencia e impidió que la entrega fuera en un extraordinario escenario al aire libre, como se había planeado (el Pazo-Museo Quiñones de León, en Castrelos), pero también recordó que “la vela ha sido capaz de levantarse antes que otras modalidades. El mar ha sabido ofrecer este verano sus mejores aguas y vientos para que vela pesada y ligera hayan salido a competir y disfrutar”. Y que el deporte es un sector económico igualmente importante y a tener en cuenta también en tiempos de pandemia.

Villaverde se mostró eufórico por los “miles de licencias de escuela y bautismos de mar, estos de récord, logrados en estos últimos meses” y reconoció que uno de los premios de la tarde-noche que más le agradaban era el que se otorgó a la concentración de escuelas de vela, que cada año se celebra en época estival en Castrelo de Miño (Ourense), “un evento que se ha convertido en fantástico exponente de nuestra realidad” y que nació en 1998. Recogieron el mismo la presidenta del CN Castrelo de Miño, Beatriz Alberte, y su director, Gabriel Fernández.

La vela, desde luego, se acordó de los mejores también a nivel internacional. Por tercer año consecutivo Pedro Campos y sus proyectos ganadores con el 6M “Bribón Movistar” coparon protagonismo por sus éxitos deportivos (recogió el tripulante coruñés Roi Álvarez), pero la RFGV también tuvo tiempo para homenajear a los históricos, casos del ex presidente federativo Francisco Quiroga o del primer campeón gallego de Optimist, José de la Gándara, en 1970. De la Gándara, además, recogió el premio de su hermano Javier y del “Okofen”, los mejores en J80. Por supuesto, hubo espacio específico para los clubes: el Real Club Náutico Portosín ganó la Copa Galicia de Cruceros por cuarto año en fila y el Real Club Náutico de Sanxenxo ha sido, una vez más, la mejor sociedad del baremo autonómico.

El otro premio que no se había desvelado hasta la fecha fue para “Chuny” Bermúdez y Miguel Vasco, que en 2019 acudieron representando a España en la Star Sailor League, un selectivo mundial de estrellas en el que una tripulación española competía por vez primera.

En la gala, la Real Federación Gallega de Vela no se quiso olvidar de los patrocinadores privados. Acudieron Murimar, Santiago Roma Rías Baixas y Subaru. El apoyo de las administraciones públicas es esencial, pero el respaldo privado es un complemento fundamental. Al acto, además de la representación institucional municipal (el alcalde de Vigo, Abel caballero, y el concejal de Deportes, Manel Fernández), asistieron el diputado provincial de Deportes, Gorka Gómez, la delegada territorial de la Xunta, Marta Fernández-Tapias, el comandante director de la Escuela Naval Militar de Marín, Ignacio Cuartero, y el comandante naval de Vigo, Carlos Cárdenas.

Seis meses después de lo inicialmente previsto, la vela gallega cumplió con sus reconocimientos en cuanto la pandemia ha dado un respiro.   

 

Noticias | 27 de Septiembre de 2020 a las 09:42